"En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pen, opta -simultáneamente- por todas..."

jueves, 27 de mayo de 2010

El día después y la reivindicación del conflicto

Aun cuando este espacio no fue pensado para hablar de política, los que me conocen saben que soy una mujer política, plantada en un medio político y con una participación activa en el debate ideológico. Por eso, a pocos días de la culminación de los festejos del Bicentenario, me es imposible dejar de comentar algunos de los relatos que se han escuchado en radio y televisión el día después.
Por un lado, parte de la oposición y ciertos analistas basados en supuestas “encuestas” aseguran que el pueblo argentino ha dado una lección a sus gobernantes durante estos festejos y que, con su participación en las calles, no ha hecho otra cosa que expresar la necesidad de consenso frente al conflicto entre el gobierno nacional y el gobierno de la ciudad que habría “nublado” los festejos en este Bicentenario.
Por el otro lado, están quienes, lejos de querer ocultar el conflicto, hacen de la “caprichosidad” el carácter fundamental del mismo, banalizando de manera vergonzante una diferencia que no sólo es ideológica desde su base, sino que además expresa dos maneras diferentes, incluso contrapuestas, de pensar un país.
Tanto quienes pretenden ocultar o disimular el conflicto como quienes lo banalizan al punto de convertirlo en una mera pelea de chusmas de barrio intentan instaurar un panorama desideologizado y aséptico indigno de los verdaderos tiempos que corren.
Por eso, hoy, en este espacio dedicado a “las palabras y las cosas”, me propongo reivindicar de una vez por todas el conflicto y su verdadera importancia en estos festejos del Bicentenario que lo han puesto en escena en lugar de ocultarlo. Quiero rescatar su positividad y su puesta en evidencia contra la hipocresía política y contra los que todavía hacen del quehacer público una mera cuestión de imagen para el mundo o para los años por venir.
Si el Centenario fue la fastuosidad de los festejos que trataba de ocultar una Ley de Residencia que reprimía a los inmigrantes, si fue la fiesta de unos pocos en medio de un estado de sitio y de una durísima persecución ideológica hacia los cuadros políticos que comenzaban a hacer escuchar su reclamo por una sociedad con más derechos para los obreros, las mujeres y “para todos los hombres del mundo” que querían “habitar el suelo argentino”, si el Centenario representó la promoción de lo que Ricardo Rojas llamó la “pedagogía de las estatuas” para mostrar un país grandioso que estaba muy lejos de serlo más que para los cuatro o cinco que podían en verdad disfrutarlo, HOY, en 2010, el Bicentenario muestra a todas luces y sin ocultamientos la puesta en escena del conflicto en un ambiente de libertad de expresión como pocas veces hubo a lo largo de toda esta centuria, sin represiones ni a piqueteros ni a movimientos sociales ni a manifestaciones del campo ni a ambientalistas ni a periodistas que, aunque dicen tener miedo (¿a un cartel?), nunca expresaron su miedo ni el de sus colegas desaparecidos durante los gobiernos dictatoriales que sí metieron miedo en este país.
Y ES QUE SÍ, SEÑORES, ACÁ HAY CONFLICTO Y ES BUENO QUE ASÍ SEA. Es bueno que lo vayan entendiendo de una vez por todas. Acá hay conflicto entre el poder político y el económico como hacía mucho tiempo que no sucedía en el país. Acá están, por un lado, los resabios menemistas de la farándula, con su pizza y su champagne y, por el otro, la presencia de los artistas del interior del país y los artistas latinoamericanos en un escenario que recibió de manera gratuita a un público increíble que festejó cantando el himno con la emoción y la garra que sólo escuchábamos en los mundiales de fútbol.
Por eso, no nos vengan con la cháchara de “El obelisco y el Colón, un solo corazón”, que ninguno de los que estuvo allí presente en los festejos cantó nada por el estilo por si quieren enterarse los serios y circunspectos hacedores de encuestas.
Lo mismo corre para todos aquellos que insisten en “caprichizar” el conflicto, que ignoran o pretenden ignorar que la decisión de la presidenta de no asistir a la reapertura del teatro Colón (y más aún después de haber visto su vergonzosa televisación) se trata de una decisión política e ideológica que pone en escena dos maneras absolutamente distintas de pensar un país: un país que tiene todavía el culo más arriba de la cabeza y que sigue mirando al norte aun cuando el norte se desmorona irremediablemente (y esto no tiene nada que ver con la importancia indiscutible que en el mundo de la cultura tiene desde siempre el teatro Colón) y un país que empieza a mirar a los costados y comienza a identificarse con su historia y con sus orígenes latinoamericanos.
Entonces, señores, les guste o no: HOY, EN 2010, HAY CONFLICTOS.
Y todavía queremos más, muchos más: con el poder minero y con el financiero, con los banqueros que se enriquecen con nuestras crisis, con los jueces truchos y la corrupción, con quienes hicieron que pagáramos la deuda que no nos corresponde pagar.
Más conflictos con todos aquellos que no quieren conflictos.
Y es que ya nadie puede hacernos creer que el conflicto es algo malo. Es algo malo para quien quiere conservar el estado de cosas a cualquier precio para cuidar los bolsillos que tan bien llenaron a costa nuestra y con la anuencia de los gobiernos anteriores; pero no para nosotros, no para la gente, no para el futuro, no para un país que quiere mantener intacta su memoria en función del porvenir. Ningún cambio importante se da ni en las personas ni en las naciones, sin conflicto. Por eso es hora de reivindicarlo y de colocarlo en su justo lugar, porque ocultar el conflicto es tan ideológico como mostrarlo.

Por último, creo que el pueblo no salió a la calle para expresar su desacuerdo con ninguna falta de consenso, ni contra ningún supuesto “capricho” presidencial, ni siquiera salió a la calle para apoyar a un gobierno. Simplemente salió a la calle para expresar nada más ni nada menos que su sentido de pertenencia, su necesidad de estar cerca del par y de identificarse con el de al lado por un pasado en común que no es otra cosa que un presente y un futuro en común: federal y latinoamericano como el que soñaron los verdaderos héroes de la Patria, desde Moreno y Belgrano hasta el inquebrantable heroísmo del Che.
Para eso salió la gente a la calle. Y la pasó muy bien. Muy pero muy bien.

Hasta la próxima.

22 comentarios:

Lautaro dijo...

Pff la verdad te pasaste con lo de hoy. Me gustó mucho el análisis de los festejos y el contra análisis de los mensajes que los medios quisieron darle forzadamente (¿acaso la gente que estuvo en los actos realmente pedía " unión y consenso"?).
Con respecto a la foto de Ricardo Fort que pusiste representando los 90 con Macri en el Colón (al menos así lo entendí yo), te tiro el dato que mientras Fort estaba en el palco como invitado de lujo, verdaderos artistas como Julio Bocca estaban en la septima fila atras de todo....Fort evidentemente vende más y es el mayor representante de la ideología menemista y del "ser argentino" que quiere Macri.

Muy bueno ma

insoportablemente viva dijo...

Excelente Mami. Me encantó esta entrada, la vida es política, es ideología... está perfecto que escribas algo así.
Me encantó, en serio.

Te quiero.

Tomás dijo...

"Acá están, por un lado, los resabios menemistas de la farándula, con su pizza y su champagne ".
ME ENCANTO :)

Profe: Arranco diciendo que estoy de acuerdo con usted en un sentido. Estoy muy feliz de, a pesar de que SI se ocultaron cosas con este fárrago, como protestas obreras que si hubieron para no olvidars ede que en este país muchas cosas están más que mal, elBicentenario fue maravilloso. la gente salió a festejar LA LIBERTAD. Las peleas que le gente menciona existieron solo en los medios, nada más. Es sano que haya conflictos, es sano que podamoss eparar: SI,hay muchas cosas en la que hay gente que no está de acuerdo y SI, el Bicentenario es DE TODOS.
Más allá de eso: la presidente no fue para reivindicar una posición ideológica, la presidente no fue porque según ella "podría sufrir agravios". Eso es lo que dijo. Y me parece que sea cual sea la razón NO HAY ATENUANTES. El Colón es un fenómeno cultural de (insisto) TODA la Argentina, su presendcia era requerida, TENIA que estar, SU DEBER era hacer acto de presencia. Esa es mi opinión al menos. Pero eso sí: en un período del año en el que milagrosamnete no hubieron grandes conflictos (a pesar de lo que mucho dicen, por lo menos no me parecieron demasiado explícitos, no más que otras veces) me parece DEPLORABLE la actitud de TN:
A saber:

_ ¿Qué le parece esto de que no esta la presidenTA?

_ ¿Qué me puede contar de la ausencia de la presidenTA?

_ ¿Cómo explica el hecho de que la presidenTA no estuvo?

y más y más Y MÁS!
Basta ya! Es una falta de respeto a la investidura! Y demuestra el aire bélico que los medios monopólicos desperdigan cada vez que pueden! Un poco de MESURA! Y DEJEN DE DECIR PRESIDENTA PORQUE SE DICE PRESIDENTE!

Por último: en el video del acto que hubo entre los presidentes de latinoamérica, (nuestra Presidente, inclusive) aparecían:
Juan Manuel de Rosas
Ernesto Guevara
y NO apareció Mariano Moreno.

en mi opinión... bue, mejor ni la doy...

creo en definitiva que es sano que haya conflictos, estoy de acuerdo con usted. ahora: para que un conflictos e resuelva sanamente no debe haber violencia (cito sus propias palabras) o sea que me gustaría que las diferencias se tratasen con la PAZ que me parece que hubo en esos días. E insisto: más allá de pequeñísimas cosas, quiero un pueblo como el que salió a la calle en el Bicentenario.

Muchas gracias como siempre.

Tomás.

Laura Esponda dijo...

Sí, Lau, sabía el dato que me pasás de Fort que sí fue invitado cuando no lo fue, por ejemplo, Iñaqui Urlezaga, el famoso bailarín argentino que nos representa en todo el mundo. Pero eso no debería extrañarnos. La Sra Mirta Legrand estaba preocupada no porque los artistas fueron prácticamente ignorados en la reapertura del teatro, sino porque al pobrecito del dueño del canal en el que trabaja, Francisco De Narváez, lo habían mandado al fondo... (ver informe de "Duro de domar" en Canal 9: http://www.youtube.com/watch?v=oKbtwHMPniE)
En fin, como dijo Víctor Hugo, la televisación de la reapertura, tan esperada durante estos años por todos los argentinos, "fue una vergüenza (...) porque cuando lo importante es los que van y no los que están ofreciendo el arte, algo falla. El hecho artístico no les importaba en absoluto. Era otro el acontecimiento: qué se habían puesto, qué decían..."
En fin, primó el show sobre la cultura y así se reflejó en los invitados.


Manu: Claro que todo es político e ideológico. Incluso la negación de lo ideolóico es doblemente ideológica.

Tomás: Antes que nada: sí se dice presidenTA. Es un término aceptado desde hace rato por la RAE para reivindicar una cuestión de género en relación con los lugares de poder. (La misma Cristina se llama a sí misma "presidenta"). Podés comprobarlo en la última versión del diccionario en la web. ¡Ojalá fuera sólo esa "mentira" la que transmitieran constantemente los medios como TN!
Con respecto a la decisión de la presidenta, no sé de qué fuente sacaste que ésa fue su excusa, pero si así fuera, sería bastante poco inteligente con tantas otras para esgrimir como tenía. Yo leí la carta que le envió a Macri y en ningún momento dice eso. Coincido, sin embargo, en que cada uno tiene su opinión al respecto y en mi caso yo fui de las que aplaudió cuando se enteró de que no asistiría a semejante circo y sí insisto en que marcó una diferencia ideológica de fondo con esta decisión.
También coincido en que el "conflicto" no tiene nada que ver con la "violencia". Si algo quedó claro en estos eventos es que, a pesar del miedo que los medios intentaron instalar en el país durante todo este tiempo, la gente demostró que no tiene miedo, fundamentalmente porque se está dando cuenta de que no vivimos en una sociedad tan violenta como muchos pretenden hacernos creer.
Con respecto a lo que decís de la proyección, Mariano Moreno fue uno de los primeros personajes históricos que apareció. Yo estuve ahí y puedo asegurártelo, pero si no me creés, miralo por vos mismo en http://www.youtube.com/watch?v=gquWbxV_8Po
En fin, qué bueno que podamos discutir y tener conflictos. Yo tuve una adolescencia en la que ni siquiera se podían reunir más de dos personas en una esquina... Tengamos memoria de esto cuando nos amedrentan con un supuesto "miedo".
Y es para mí un verdadero HONOR charlar con tres jóvenes promesas para el futuro de este país.
Saludos!

pablokulcar dijo...

yo personalmente ,destaco una idea que me parece fundamental:el pueblo salio para canalizar su nececidad de pertenencia ,esa es la clave .Los intereses en pugna en toda sociedad trata como si fuese espejitos de colores que "ellos" nos pertenezcan,que sientan como unico camino a la felicidad la cosmovision que cada grupo tiene de lo que debe ser un pais ,de lo que es justo o no.Por suerte la gente volvio al principio mas basico ,la patria esa idea abstracta que ,entre tanto mensaje sobresale y sobre todo se entiende claramente

lafrasca dijo...

Hola Laura!!

Me encantó tu análisis de los festejos del Bicentenario...
A pesar de que.. como sabés, yo soy bastante crítica de algunas actitudes de nuestra Presidenta... esta vez, al igual que vos, yo estuve de acuerdo con que la presidenta no haya ido al Colón... Yo no lo pensé en cuanto al Show que representaba sino..
Realmente me dio mucha bronca escuchar a algunos periodistas diciendo que "se deben dejar de lado las diferencias"...
Claro, la presidenta es quien debe dejarlas de lado, debe dejar de lado la falta de respeto..
Parece que siempre se acusa a la "ofendida" y no al que ofende... En ningún momento se lo acusó a Mister Macri de haber sido el culpable de la situación... nooooo la culpable es la presidenta que no va..
"Será el machismo contra el feminismo"

Anónimo dijo...

hay algo q no analize profe? Yo creo que todo esta dicho en lo que dice M legrand cuando felicita a Macri por la organisación y dice algo así como: "Había vallas, la gente no molestaba" Que mas se puede decir? si eso no le dice nada a la gente...
Me encanto su analisis
Cristian

Tomás dijo...

Ayyy que lindo eso que dijo :) jajaja
Bueno, pude haber visto mal lo de Moreno. Y sí, o sea, creo que la sociedad argentina es violenta... pero ya no se si taaaaaaaaaanto... no por lo menos asi de violenta.
El Bicentenario fue de TODOS. brindo por eso!
Beso profe.

Laura Esponda dijo...

Claro, Pablo, el tema es que habría que preguntarse de qué hablamos cuando hablamos de "patria". Se han hecho tantas barbaridades en nombre de la patria que es obvio que no todos hablamos de lo mismo. Yo, por ejemplo, volví a usar la escarapela que hacía 34 años que no usaba porque esta vez volví a sentir que volvía a pertenecernos a nosotros, a los que estamos de este lado y no del lado de quienes nos robaron durante tanto tiempo los símbolos.

Hola, Lidia, tanita querida! Te extrañábamos por estos lares. Tenés tanta razón en lo que decís... Los medios hicieron hincapié en un supuesto desprecio de la presidenta y ni se ocuparon de la grave acusación y procesamiento del jefe de gobierno que sin ningún desparpajo y con toda la impunidad de la que siempre gozó durante los gobiernos anteriores, acusa a los Kirchner de su inoperancia hasta para espiar.

Querido Cristian: el día que deje de analizar la realidad (si es que existe algo parecido a eso que llamamos "realidad") voy a dejar de ser yo. Por suerte en algunos casos y por desgracia en otros, hay un montón de cosas que se resisten al análisis como el amor, los afectos, las traiciones, los miedos... Son esos asuntos en los que conviene usar la intuición antes que la razón porque por más que uno los razone, nunca podrá encontrarles una explicación lógica. Y entonces... es bueno abandonarse y dejarse llevar...
Y en cuanto a lo de la Legrand, es como vos decís: ni siquiera se cuida para expresar el desprecio que siente por la "chusma".

Abrazos a todos!

Anónimo dijo...

Como comprenderás, querida Alecto, no puedo opinar sobre los hechos… aunque debo confesar, y sólo por lo leído en tu blog, que me sorprende que la asistencia o no de la presidenta de Argentina a un teatro supere lo anecdótico y se convierta en una disputa ideológica… El campo de esas disputas debería ser otro. Pero, ¡qué le vamos a hacer!, pasan estas cosas (estas cosas pequeñas…) en todo el mundo. No creo que se vaya a paliar la miseria generalizada con ellas.

Desde luego que los conflictos son necesarios, sin ellos no avanzamos, nos quedamos en una realidad ciega, sorda y muda. El ejemplo histórico más notorio de que la eliminación impuesta de todo conflicto es un suicidio, fue el marxismo real. Esa falta del otro, o de crítica si quieres, es siempre una ficción. Y una ficción peligrosa. La autoridad absoluta, entonces, deviene en creencia, en dogma, hasta compartimentar “científicamente” la Historia y la economía para cumplir con ese dogma, es decir, intento acomodar los resultados para que el planteamiento sea “correcto”. Vamos, un razonamiento perverso de manual. En el medio, se quedaron sin castigo dos genocidas, Stalin y Mao, con más treinta millones de muertos cada uno. Eso sí, habrá sido por el “bien común”.

Otrosí, la palabra “patria” me da escalofríos. “La única patria del hombre es la muerte”, se dice en un imprescindible monólogo (con ficción de diálogo) de la película “Amanece que no es poco”. Todo esa efervescencia que hay en el significado (o, quizás, en los significantes) de “patria” es, pura y simplemente, un mecanismo casi automático de poder: mientras te sientas diferente, te alejarás del otro (ése al que tanto necesitas…), porque la patria es una identidad inducida, una diferencia falsa, la excusa definitiva. ¡Hala, a llenar de banderitas las calles! Nada de eso existe, lo que existe es dejarse la vida cada puto día mendigando o trabajando, y no importa adónde pertenezcas, da lo mismo, caminamos del mismo lado de la calle y que nada ni nadie nos convenza de que no es así.

No por último, sino porque esto tendríamos que hablarlo jeta a jeta y no sujetarlo con el corsé de la escritura, te recuerdo (aunque sé, portento, que no hace falta) unos versos de Machado, con todo el afecto y respeto que te profeso (que no son pocos)

"Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada"

Sé buena (pero no demasiado ¿eh?)

Heriberón 500 mgs

Laura Esponda dijo...

Ay, poeta, adoro que me haga pensar!
Entiendo que es difícil opinar cuando uno está tan lejos, pero usted, amigo querido, puede decir lo que se le venga en gana porque lo dice tan bien que siempre es un enorme placer leerlo.

Creo que lo ideológico nos atraviesa todo el tiempo y en todo lugar: en nuestra profesión, en la familia... en las cosas más simples y más elementales (como las moscas de Machado) hacemos y transmitimos ideología. Cuanto más una presidenta que dice que no, cuando sabe que los medios se le van a ir encima como "moscas" sobre la mermelada (ja! ¿qué creía que iba a decir, poeta?) Coincido con usted, sin embargo, amigo, que no se va a paliar la miseria con estas pequeñas cosas. La miseria es un problema estructural de siglos y que no se soluciona ni con un festejo ni con un teatro reestructurado, ni con un gobierno ni con dos. Basta con ver la resistencia de los poderes económicos ante cualquier medida tímida como puede ser la asignación universal por hijo o una nueva ley audiovisual para darse cuenta lo difícil que es ir contra la cretinidad de quienes detentan el poder económico.
Y sí… Desgraciadamente, de teorías “perfectas” suelen salir prácticas imperfectas sobre todo porque quienes las aplicamos somos humanos también imperfectos. ¿Hay algún sistema político que haya dado menos muertos que el de Stalin y Mao? Si nos ponemos a contar las muertes del capitalismo, no sé si alcanzan los números (aunque hay quienes dicen que los números son infinitos…)
En cuanto a la palabra “patria”, es de esos significantes que se cargan de sentidos diferentes según quién o quiénes se la llevan a la boca. Por lo tanto, como la bandera, como la escarapela, como el himno, no son más que símbolos, símbolos que se usarán desde el poder en el sentido en que vos hablás acá arriba (fíjese, maestro, que estoy entrando en confianza y lo estoy voseando) La tarea, creo, podría ser dar vuelta esos símbolos y volverlos nuevos, convertirlos en símbolos de lucha y de cambios, "robarles" las “armas” y volverlas en su contra… ¿O acaso la bandera de Belgrano significó lo mismo que para Videla? ¿O la patria de Castelli es la misma que la de Carrió?
En cuanto al poema de Machado, lo invito a recordar los versos finales:

“Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas”

¿Cuán lejos está la “nada” de “todas las cosas”?

Abrazo, abrazo, abrazo...

Anónimo dijo...

hay sectores a los que varias caras de las que se proyectaron sobre el cabildo durante los festejos les hacen hacer la señal de la cruz y lavarse con espadol.

y es para festejar que, gracias a nestor y cristina -le pese a quien le pese-, los argentinos parecemos haber recuperado la costumbre de discutir política. discusiones que son siempre más interesantes y productivas que cuánto tarda un funcionario en llegar a mardelplata en un auto al azar, pongamos por caso una ferrari.

Laura Esponda dijo...

Totalmente de acuerdo, amigo anónimo, y ni hablar del museo de héroes latinoamericanos que se inauguró en presencia de los presidentes de Amérca Latina: ¡La derecha está furiosa! Si quieren divertirse, les recomiendo entrar en el foro de La Nación: echan espuma por la boca después del Bicentenario! La verdad es que me hace muy feliz escuchar lo nerviosos que están los periodistas fachos de siempre (Grondona, Morales Solá, Ruiz Guiñazú...) o los representantes de la Sociedad Rural siempre aliada a todas y cada una de las dictaduras. Creo que, en ese sentido, estamos viviendo un punto de inflexión histórico sumamente importante. Y ni hablar de lo que pasará cuando se sepa la verdad sobre los "hijos" de la Herrera de Noble...
En fin, la gente está volviendo al ruedo político y ya no es tan fácil engañarla como lo estuvieron haciendo hasta ahora...
Saludos, anónimo!
(igual, se me hace que sé quién sos. ¿No sos uno de mis exalumnos del sj que últimamente ha desterrado de su escritura las mayúsculas y que escribe cada vez mejor? ¿y que se dedica a la alta jardinería (según observé en algunas fotos de su fb) con unos resultados excelentes?)

Anónimo dijo...

“¿Hay algún sistema político que haya dado menos muertos que el de Stalin y Mao? Si nos ponemos a contar las muertes del capitalismo, no sé si alcanzan los números (aunque hay quienes dicen que los números son infinitos…)”

Bueno, esos son los muertos estimados (número suelo) directamente relacionados con estos señores. No sé si el capitalismo en bloque, la verdad es que no lo había pensado así, pero seguro que sus facetas más voraces (e increíblemente caníbales) sí, sin duda, han sido y son responsables de la principal causa de muerte en el mundo: la pobreza. Lo he dicho una y mil veces, el principal genocida de este mundo se llama Fondo Monetario Internacional (y sus secuaces o títeres conniventes en los países subdesarrollados donde actúa). Este razonamiento no es, ni mucho menos, propiedad del marxismo, es un corolario fácilmente deducible de una lectura rápida de Stiglitz (premio nobel de economía 2001 y ex vicepresidente del Banco Mundial

En cuanto a los símbolos, no puedo claudicar en mi discurso porque sería renunciar a partes nucleares de lo que soy, de esa parte que uno construye (¡o derriba!) de sí mismo, en este caso, despojándose de toda creencia y, quizá, en una ínfima rebelión contra lo establecido: “¿O acaso la bandera de Belgrano significó lo mismo que para Videla?” No, tampoco es lo mismo para ti que para tu vecina, los símbolos son abiertos y usados y manoseados y abusados. No es, no debería ser, deseable que la búsqueda de una identidad sea a través de los símbolos… Los símbolos no significan nada auténticamente útil o valioso en nuestro devenir, una bandera no es más que un trozo de trapo oponible a otro de igual inutilidad. Pero más aún: ¿para qué queremos una identidad tan, digamos, marcada, como es una nacionalidad? Quizá porque nos gusta poner el acento en la diferencia, quizá porque esa diferencia, en un rincón de nuestro intrincado y especular ser, nos devuelve una imagen mejorada y superior al otro… Este es el centro de todo discurso nacionalista, con y sin intención, da el mismo resultado: la separación, la división, las ediciones bastardas de la identidad y, finalmente (o primariamente), el racismo. Aunque nos parezca brutal, es el discurso de la Alemania nazi y el de Israel, el de UK y el de la Escocia separatista, el de España y Euskadi, y así hasta ese número demasiado elevado de conflictos nacionales que no sé cual es pero que nos encharca y nos mancha con la mierda filtrada de múltiples banderas… ¡Oh, cuánto ha avanzado la humanidad gracias a las naciones! Avanzado hacia el desastre, claro. No hay más que leer un diario un día cualquiera para darnos cuenta de que somos espectadores embobados en el gran circo de las naciones. No seamos también los payasos.

Como dijo una vez “El Roto” en una viñeta inolvidable: “Menos raíces y más alas”

Si con estas palabras he herido alguna sensibilidad, pues eso, a joderse.

Heriberón 500 mgs

Laura Esponda dijo...

Si claudicaras en tu discurso, querido Heriberto, no te respetaría como te respeto como interlocutor de estas charlas. Lo importante es que discutamos y si lo hacemos es porque, por suerte, somos diferentes.
Creo, sin embargo, que en algún punto decimos lo mismo. Los símbolos son sólo eso: símbolos. A veces, “manoseados y abusados” (como en los casos de exacerbación de las nacionalidades a la que aludís en tu comentario) y otras, símbolos de lucha y de unión de un grupo contra los poderes de turno, depende del momento histórico. Ningún símbolo es de una vez y para siempre, precisamente por eso, porque sólo son símbolos.
Por mi parte, me encantaría vivir en un mundo sin fronteras y no tan en el fondo es una utopía en la que me gusta creer. Pero mientras existan unos que aplastan a otros, habrá diferencias y mientras haya diferencias, habrá trozos de trapos que simbolicen la lucha y que representen esas diferencias, llámense países pobres, llámense homosexuales, llámense pueblos originarios, llámense… Y me encantará hacer de payasa si eso colabora para que el que siempre está abajo logre sus fines.
Espero contigo, querido poeta, el día que derribemos las fronteras… Entonces, podremos abandonar las raíces del árbol en el que nuestros padres han tenido que construir el nido. Y entonces, tal vez nos crezcan las alas.
Un beso enorme y gracias gracias gracias por esta charla…

(¿Herir sensibilidades? ¿De qué estás hablando, Arnold?)

firmin dijo...

el anónimo sin nombre de medicamento fui yo. como bien habías adivinado ya. me debo haber olvidado de poner mis datos.

a todo esto, aparición con vida de la cordura de carrió.

Laura Esponda dijo...

Jaja! Si es que alguna vez la tuvo!
Beso, Firmin.

Anónimo dijo...

“Por mi parte, me encantaría vivir en un mundo sin fronteras y no tan en el fondo es una utopía en la que me gusta creer.”

¡Alecto! ¿Una utopía? Una forma de que no existan fronteras es la dominación del mundo (el Imperio Romano, por ejemplo) Otra es la supranacionalidad de determinadas uniones económicas (la UE) y otra es esta que llevo dentro (sin mayores pretensiones y sin dominios ni economías) y que para nada es una utopía, puesto que existo (Dios no puede decir lo mismo), aunque esta existencia sea mínima, insignificante en esta mañana resplandeciente de Barcelona. Las fronteras están donde nosotros queramos que estén, aquí, en esta masa de carne degradándose, no encontrarás ninguna.

Lo de Arnold, explíquemelo Dª Laura, porque, al margen de que siempre he querido ser gobernador de California, no le encuentro otro parecido.

Gracias a ti.

Una pregunta: ¿Firmín es porque tiene una firma pequeñita?

Heriberón 500 mgs

Laura Esponda dijo...

Usted lo ha dicho, querido poeta, “una forma de que no existan fronteras…”. Pero hay otras formas, las verdaderamente utópicas: aquella, por ejemplo, en la que habremos aprendido a ser tolerantes y a autogobernarnos sin necesidad de ejércitos ni de Estados. Qué mundo aburrido, dirían algunos, tal vez… ¿De qué hablarían los medios de comunicación? ja!
Lo cierto es que las fronteras no siempre “están donde queramos que estén”, las fronteras son siempre puestas por otros. Tal vez (y digo sólo tal vez) nosotros podamos intentar correrlas un poco más allá o más acá. De eso se trata la vida en definitiva porque si los límites, las fronteras (las físicas, las mentales) no existieran de algún modo, qué nos quedaría por transgredir o por desear… ¿eh, poeta?

Lo de Arnold fue un error imperdonable de mi parte. En realidad, quise decir: “De qué estás hablando, Willis”, que era la frase que Arnold, el personaje que interpretaba Gary Coleman en “Blanco y negro” le espetaba frunciendo el ceño a Willis cada vez que se sorprendía por algún dicho de su hermano mayor. Eso es todo y, como verás, nada tiene que ver con ese nefasto gobernador de California.
Ahora, si hay algo que en verdad le envidio en esta noche nublada de Buenos Aires, es esa maravillosa seguridad de que existe. ¿Cómo puede estar tan seguro, poeta?
Un abrazo.

Anónimo dijo...

¿Cómo puede estar tan seguro, poeta?

Porque estoy hablando contigo.
Porque añoro a mi gato.
Porque he soñado que existía.


Saludos
H

emeygriega dijo...

Querida Laura, no hace falta que te diga que apoyo desde la primera a la última de tus palabras.
hacía un tiempo que no podía entrar en blogs amigos por cuestiones de laburo y me topo con esta entrada EXTRAORDINARIA.

Desde tu "soy una mujer política" hasta "no me vengan con el Obelisco y el Colón....", adhiero a cada una de tus opiniones, como siempre.

Un abrazo muy fuerte, muy fuerte, muy cosustanciado con toda tu percepción del tiempo que nos toca.

Laura Esponda dijo...

Gracias, Mariana. No hay nada como el encuentro y la charla ¡Se te extrañaba!
Yo también tengo a este blog y a los amigos bastante abandonados por cuestiones de trabajo. Ya volveré... Pero estuve leyendo tus comentarios de fútbol (¿el último poema es de tu autoría?)Lástima que no pude comentar nada porque los comentarios están desactivados, ¿no?
Quería defenderlo un poco al pobre Messi. Reconozco que me quedo con Carlitos que es pura pasión pero el Lío es un artista. ¡Creo que los dos juntos son una excelente yunta en este equipo!
Bueno, ya comentaré algo cuando actives los comentarios.
Un fuerte abrazo y gracias por el comentario y la coincidencia!