"En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pen, opta -simultáneamente- por todas..."

viernes, 9 de julio de 2010

Mis primeros 50 años

Mañana, 10 de julio de 2010, cumplo mis primeros 50 años. Y uno puede cumplir muchos otros 50 años pero nunca volverán a ser como éstos, los primeros.

Dicen que los 50 traen consigo una reflexión y un balance de la vida vivida, pero yo no voy a reflexionar ni hacer ningún tipo de balance. En mis primeros 50 se me ha dado por buscar viejas fotos, tal vez porque las fotos son y no son lo que somos: ¿Cuántas veces nos miramos en las viejas fotografías y no nos reconocemos? ¿Cuántas veces nos vemos en esa imagen, pero no recordamos a la que está siendo en ese momento y en ese lugar? (Por ejemplo: ¿Qué estaba pensando esa nena que apoya su rostro contra una ventana? ¿A quién o qué mira? ¿Por qué esa expresión?) Por eso pienso que las fotos muestran y al mismo tiempo velan lo que somos. Qué misterio el de las viejas fotos, qué impenetrable misterio el de esas imágenes que instauran más preguntas que respuestas, más deseos que certezas... Pero no sólo con las fotos experimentamos esa sensación de ajenidad: a mí me sucede también frente al espejo o cuando leo a la que creo que soy mientras me escribo... ¿Soy la que escribe o la que es escrita? ¿La que está escrita es la misma que la que escribe? ¿Es la misma que ven los demás? Pero… ¿quiénes son, en verdad, los demás?

(—Como verán, los 50 le dieron duro… Largá la milonga, nena…)

No sé si es muy común que los 50 ataquen por el lado de la identidad, por la pregunta de quién es uno a partir de una pila de fotos. Creo que ya les conté alguna vez que tengo un papá fotógrafo así que imaginen la cantidad… Algunas no sabía ni que existían.
Lo cierto es que, mirándome desde tan lejos, no estoy aquí más que para expresar mi más profundo amor a todos aquellos que hicieron que fuera hoy esto que soy, que no es, en verdad, "lo que soy", sino un breve acercamiento, una mera construcción, un simple relato más de alguien que se mira desde un determinado lugar. Después de todo... ¿Qué otra cosa somos sino narraciones?

Y hoy, aquí mismo (no sé qué sentiré mañana) siento que soy una mujer que la ha pasado demasiado bien en la vida y que ha hecho mucho más de lo que algún día imaginó que haría, que tuvo la suerte de tener la madre que tuvo, el padre y la hermana que tiene. Que ha tenido la oportunidad de conocer el amor incondicional e incalculable de un hombre al que ama hasta con las rodillas y que ese hombre es el hombre con el que le gustaría morir. Que ha tenido dos hijos que se parecen mucho a la perfección, a la verdadera perfección… Que siempre ha tenido perros y gatos… y hamsters y loros y canarios y pulgas… Que ha tenido y tiene amigos y amigas incondicionales porque, como decías vos, mamá: “amigos no son los que están sino los que permanecen…” Que ha sido deportista e intelectual, que ha participado en torneos de ajedrez, que todavía va tres veces por semana al gimnasio y da clases en la universidad, que ya no fuma pero disfruta de un buen vino tinto y algún que otro “vicillo” de esos que andan por ahí, que es incondicional mientras no la traicionen y determinante (y hasta cruel) con los traidores. Que escribe, que teje, que ama el cine y la historieta, que canta en la ducha y da la vida por el dulce de leche, el chocolate y el mantecol…

(—Esta que escribe es un poco egocéntrica, ¿no les parece?

—Sí, me parece. Es más, yo le quitaría el atributo “un poco” al núcleo del predicativo “egocéntrica”.

—Bueno, yo un poco la entiendo: Piensen que durante años, los dueños del buenpensar nos han hecho creer que es muy meritorio pensar en el otro antes que en uno mismo. Por mi parte, nunca entendí demasiado ese precepto engañoso por el que he vivido con alguna culpa ciertas decisiones que he tomado y ciertas acciones que he llevado a cabo a lo largo de mi vida. Hoy, por el contrario, estoy convencida de que quien no se quiere a sí mismo no puede querer sanamente (en el buen sentido de la palabra “sano”) a nadie, que quien va en contra de su esencia, nunca podrá estar tranquilo consigo mismo ni con los demás. porque el que no hace lo que quiere con su vida, se amarga, se pudre; y amarga y pudre a todo el que se le acerca. Así que SÍ, es egocéntrica, somos egocéntricas (que no es lo mismo que ser ególatra) y hasta cuando piensa en los demás, piensa también en sí misma.)

¿Si hubiera cambiado algo de lo que hice hasta ahora de tener una nueva oportunidad? ¡Uf! ¡Tantas cosas! Hubiera elegido, por ejemplo, otro color de vestido para mi fiesta de quince (ver más arriba: ¡Qué horror!), hubiera dejado pasar algún tren para no llegar a tiempo a alguna sesión de terapia, hubiera disimulado menos mis defectos y hubiera mandado esas flores que no mandé a un hombre que algún día fue. Me hubiera pintado menos la cara durante mi adolescencia, hubiera querido ponerme un atuendo menos atrevido y tacos menos altos en alguna primera cita, hubiera invitado a menos gente el día de mi casamiento y le hubiera puesto un nombre más lindo a un perro que tuve que se llamaba “Calzón quitado” (por suerte, hoy tengo una siberiana que se llama Emma Peel, mucho más prestigioso, aunque no tanto como Platón o Joyce o Kafka…)

En fin… si me pongo a enumerar todo lo que habría cambiado en mi vida si tuviera una nueva oportunidad, no me alcanzaría este espacio para contarlo…

(—Che, nena, esto es muy parecido a un balance…)

—Tenés razón, si esto no se parece a un balance… Es que esta mina se cree que porque lee a Borges tiene todo el derecho de vivir en una constante contradicción…)

Acá me dicen algunas de mis varias que esto se parece bastante a una reflexión o a un balance de una mujer que cumple sus primeros 50 años. Tienen razón. En todo caso, prometo no hacer otro estúpido balance hasta mis próximos 50 años.

Hasta la próxima.

29 comentarios:

La rubia dijo...

Hermoso tu NO BALANCE. Qué buenos son los 50 cuando uno tiene esas fotos en blanco y negro para compartir. Un lujo de pocos... Me encantaron.
Es la primera vez que te escribo, ya que no es mi especialidad, pero sabés bien que te admiro como persona y profesional. Todo lo mejor y todos los sueños que nunca se pierdan desde ahora y para los próximos 50!!
Un beso muy grande.

La Buena Pipa dijo...

Una vez una mujer mucho más sabia que yo (mi hija de tres años.. en ese momento) me dijo:
"Ma, ¿me mostrás fotos de la época gris?" El tema era que mis fotos de chiquita eran casi todas blancas, negras y grises y a ella le encantaba mirarlas buscando algún parecido con aquella que había sido yo y de la que no quedaban más que un par de bucles y la misma cara de culo de siempre.
Tu "casibalanceperonotanto", me hizo pensar en lo buena que era la "época gris" de las fotos cuando teníamos más matices que colores.
Pero esta época más onda Circo beat, también está buena: tiene caras nuevas y caras de siempre y colores locos mucho más divertidos.
En fin, basta de filosofía Minolta o Kodak; yo te conocí a los 37, justo la edad que yo tengo ahora y tenemos muchas fotos puestas en estos años (en muchas de ellas que posteás en Facebook, soy una beluga con rulos, pero te lo perdono)y supongo que habrá otras muchas más en tus próximos 50. Creo que me saqué fotos con todas tus varias, pero de todas, la que más me gusta es una que tengo con la tía Laura en un pueblo inventado mientras me contaba que no le gustaba la cebolla cruda.
Hermosas las fotos.
La Buena Pipa y yo te queremos mucho.
N.

P.D.: dice la Buena Pipa que en la Cofradía están cuestionando tu permanencia como miembro después de ver el color de tu vestido de 15.

Ariel dijo...

Las quiero a todas, voy a vivir tanto como para estar al lado de cada una.Que rico el gusto del vino tinto cuando es con vos.

Lautaro dijo...

Conozco a las varias lauras, la mayoria se enojan con facilidad, te miran con cara asesina. La mayoria, tambien todavia, no sabe usar el control remoto , pero cada tanto aparece esa que sabe grabar un dvd y sorprende no solo a mi sino a la humanidad ante tanta destreza tecnologica. Pero hay otras que se rien de cada boludez que digo, que tienen el instinto maternal todavia latente a pesar de mis 23 años y los 20 de mi hermana, y que a veces puede ser sobreprotectora pero compinche a la vez. Las conozco a todas y las quiero por igual.

feliz cumpleaños 50!

PD: se que todas las Lauras se van a enojar porque no me digne a poner una puta tilde en todo el texto...pero esto es internet y las tildes estan de mas.

Laura Esponda dijo...

Gracias, Karin, sabés que mi admiración es recíproca. Bienvenida a este espacio que no tiene especialidades, que sólo busca cambiar ideas con la gente que uno quiere.

Nati querida: Nunca queda de la nena que fuimos sólo unos bucles y mucho menos una cara de culo. Yo, que creo que algo te conozco (aunque imaginate que no sé quién soy yo, cómo voy a saber algo de vos... jaja), creo que hay mucho más de nena en vos de lo que te imaginás o te dejás creer.
En cuanto a las fotos que tenemos juntas, estás hermosas en todas y cada una de ellas. De todos modos, LAS DESETIQUETASTE TODAS! jaja! Para seguir con la reflexión sobre las fotos: ¿Cómo es posible que yo te vea en esas fotos tan distinta de como vos misma te ves?
Y claro que habrá muchas más fotos.
Todas mis varias te queremos y seguimos esperando a la buena pipa con ansiedad.

Y Ariel... ¿Qué decir que ya no te haya dicho? Vos especialmente sabés lo que es vivir con una esquizo como yo. No debe ser fácil acostarse con una y despertarse con otra. jaja!
Y sí, el vino tinto tiene otro gusto si es con vos...

Gracias, Lau! Pocas personas me hacen reír como vos! Y lo que no sé usar es la radio del auto, no el control remoto, che!
Te adoro, hijísimo!

Y gracias a todos los que me han escrito cosas hermosas por mail o en el muro de facebook. No hay nada como llegar a los 50 rodeada de gente tan maravillosa como la que me rodea.

Tomás dijo...

Le puedo asegurar que tengo agua en las retinas, vibaracha, temblorosa (¿o es tembloroso el mundo?) y no puedo evitar pensar "qué sentiré cuando tenga 50 yo y me enfrente al balance", pero como dice mi (en realidad no) anterior profe de literatura "por qué no bajás un cambio y disfrutas de la vida y comés bien, y dormís bien y... en fín, los placeres".
Muy feliz cumpleaños a una mujer a la que quiero muchísimo, a la que admiro como maestra, mujer y artista (¿repetí mujer, no es cierto?) que me ha enseñado DEMASIADO en poco tiempo y espero que lo siga haciendo desde una clase, un pasillo, un mail, un comentario en su blog, en fín, desde donde sea.
Gracias a TODAS ustedes, por HABERNOS enseñado tantas cosas lindas, a Borges, la enunciación, el doble, el erotismo, Cortazar y que Jasón era un tarado :)

PD: no se me ofenda, pero no se qué hubiera hecho si hubiera tenido diez y seís en esa fiesta de quince, con ESAS quinceañeras ;)

marta dijo...

No se a cuantas Lauras conozco, seguramente no a todas y eso que llevo toda mi vida conociendolas.
Asi y todo a mi ignorancia literaria le pareció un balance, o al menos una suma de reflexiones.
En estos pimeros 50 años tengo tantas fotos compartidas (la mayoria del mismo fotografo) como las que me gustaría seguir teniendo en todos tus próximos 50. Te quiero un monton, a pesar de no siempre saber como decirtelo. besos Marta

Laura Esponda dijo...

Querido Tomás: Gracias por todo el afecto, por tu agradecimiento desmedido (no creo que merezca tanto y ¡ojo! te aseguro que la modestia no es algo que me caracterice)por tu sensibilidad y tus ganas de TODO.

Hermanita del alma: Te adoro, lo sabés. Aunque la familia no se elige, te viene de arriba, a vos te hubiese elegido como hermana, como amiga sin ninguna duda porque no creo que haya en el mundo nadie que tenga una hermana mejor que la mía.

Norma dijo...

Querida LAURITA, para mí siempre sos y serás LAURITA, tengo miedo que se pase el día y no llamarte, por eso te escribo, vos sabés que ya a esta altura de mi vida se me pasan los días, sin darme cuenta, pero quiero llegar a vos para decirte que es una hermosa edad 50 años, y más ahora que las mujeres como vos se quedan en los 40 y hasta consiguen que las hijas las pasen en edad.Disfruta mucho tu cumple al lado de tu hermosa familia que tanto te quiere, y seguí disfrutando como hasta ahora, que vas barbara, siempre hermosa e inteligente. Cuanto daría para poderme expresar como vos lo haces, ya sé lo que me contestarías si estuviese con vos ,ESTUDIANDO......, pero además hay que tener criterio e ingenio para hacerlo. Te felicito sos una gran mujer, todo lo mejor para vos. !FELIZ CUMPLE!.Un beso grande, también de Hugo que recién pasa, le cuento y me dice mandale un beso.

Gustavo dijo...

Al final (o al principio, nunca se sabe en qué punto de partida uno está), hacía falta cumplir 50 para darte cuenta de todas las Lauras que conviven en vos. Como buena hija de fotógrafo sos una excelente fotógrafa creando imágenes con palabras. Feliz cumple a la "MATRIOSHKA BORGIANA"!!!!!!
Un beso grande
Gustavo

Julieta dijo...

Tengo la suerte de conocer a varias Lauras: a la que me hace reír con sus ironías y con su humor ácido, a la que no sabe en que calle está (y menos aún entre que calles está), a la que se apasiona defendiendo sus pensamientos, a la que disfruta de una charla entre amigos con una rica comida, un buen vinito tinto o un simple café. A la que le da placer ver películas, leer a Borges, a la que a veces se le da por manejar y me lleva del gimnasio a mi casa (por Dios como me divierto con la Laura que maneja, aunque después la tengo que llamar para asegurarme de que no se perdió, porque como ella dice “el mundo es un laberinto para mi”, jaja). Pero por sobre todas las cosas, conozco a Laura, mi buena amiga.
P.D.: Pongo todas las fichas a que en tus próximos 50 años aprendas cuales son las calles, aparte de la de tu casa y de Rivadavia!! Muy feliz cumple!! TE QUIERO!!!!

Anónimo dijo...

L.,

feliz cumpleaños.
me encantó el balance/diálogo de todas las lauras en simultáneo.

beso, abrazo y muchas velitas,

j.

pd: Quiero saber de quién es mi pasado.
¿De cuál de los que fui? (...)Soy los que ya no son. Inútilmente
Soy en la tarde esa perdida gente."

¿todo era fácil, nos parece ahora, en el plástico ayer irrevocable?

(me vinieron a la cabeza, perdón)

Clari. dijo...

Qué linda la primer foto! y que loco verte a los 15, me hubiera gustado charlar con vos en ese entonces. Qué hermoso vestido el de tu casamiento!
Me gustó también tu balance-no-balance, a mi me agrada hacerlos y pensar cuanto cambié, y cuanto me queda por cambiar. Me resulta loco también, encontrar cosas escritas por mi hace uno o dos años, creo que en algún punto se parece a ver fotos viejas..
Yo no conozco a taaantas Lauras :P, pero unas poquitas me alcanzaron para saber que sos una gran profesora y una gran mujer, y alcanzaron también para despertar en mi una gran gran admiración. Espero que termines tu día muy bien, con besos, abrazos y tirones de orejas! Por muchos cincuenta años más!
un beso enorme
Clari

Anónimo dijo...

¡Feliz cumpleaños! ¡Perdóneme, Doña Laura! Mañana ya es ayer para uno, que ayer (por su mañana) anduvo ocupado en otros menesteres y ve hoy (por su “pasado mañana”, ¡qué cosa tan complicada el tiempo!) su escrito anunciando sus resplandecientes primeros 50 años.
Interpreto que dice usted que se siente, digamos, feliz, por haber tenido los seres queridos y cercanos que tiene. Creo que no yerro si afirmo que por lo que conozco de usted, Alecto, a esos seres queridos, narrados o no, fotografiados o no, se les cae la baba por usted, cuyo mayor fracaso es que nunca ha podido ser mala, que es solidaria, sanguínea, y muy de esta trinchera de aquí, de este lado donde hemos decidido no dar la espalda. Como podemos, con lo que nos queda, con estos brazos que tienen ganas ya de abandonarse, pero no, querida amiga, digamos no, hasta que, si continúa siendo necesario, esa sea nuestra última palabra.

Es que ayer (por su mañana), el día de su cumpleaños, esta ciudad donde vivo y donde, con un poco de suerte, moriré, fue tomada por una gente agredida en su identidad, en la identidad que quiere, y cuando digo “la gente” digo más de un millón de gente, entre la que estuvo un servidor aportando su presencia (sólo una cagadita de gorrión, pero bueno, una más…) que no sus consignas, porque uno tiene un discurso diferente, pero, qué le vamos a hacer, uno estuvo por eso mismo que le decía antes, porque no hay que dar la espalda, por afecto, porque me es igual que no se piense como pienso, hay momentos cenitales en que uno debe tomar partido, “partido hasta mancharse”, aunque luego venga la Historia con su lejía, como le comenté por correo. El único error irreparable es no hacer nada.

Sigamos con usted, Laura-que-se-quiere-a-sí-misma (no hacerlo sería una estupidez imperdonable, querida), Laura-quizá-narrada, Otralaura… Me ha sorprendido cuando dice que quiere a un hombre con las rodillas, las variantes del amor humano son inescrutables, como los caminos del señor o las escaleras mecánicas (¡qué gran invento!, pero que misterio más profundo…) Pero lo que de verdad me ha sorprendido son algunas coincidencias, la pasión por el vino, el ajedrez… y una que se la ha olvidado, el metegol (extraordinario deporte indoor… tenemos un duelo pendiente, te recuerdo, vas a besar la lona con pastillas Carmona)

En fin, Laura, de verdad y de corazón, te deseo lo mejor, aunque creo que ya lo tienes.

Heriberón 500 mgs.

P.D.: mi vestido de 15 fue mucho peor que el tuyo, entonces me llamaban María Eugenia.

Laura Esponda dijo...

Gracias, Norma, sabés que estuviste siempre entre mis primas preferidas. Mi hermana y yo le habíamos puesto el nombre de ustedes (el tuyo y el de Pochi) a nuestras muñecas más queridas.
Por otro lado, tengo presente siempre el relato de los paseos que me regalaban vos y Hugo cuando aún estaban de novios…
En fin, aunque no nos vemos muy seguido, los tengo siempre presentes y, como te dije por mail, nos debemos una charla, vinito o café de por medio. Ya será…

Gustavo, querido compañero de “acoplados”: gracias por los mimos que, viniendo de un artista de la fotografía como vos, tienen un doble valor…

Hola, Juliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Bienvenida a este rincón virtual! La gente como vos es un peligro, porque te saca una radiografía en los cinco primeros minutos de conocerte y lo peor es que nunca se equivoca!
Gracias, Juli, el gym no es lo mismo sin vos, es aburrido, abúlico, incoloro, inodoro e insípido. Así que ponete las pilas y volvé que, como dice José, la bicicleta de rehabilitación te está esperando! Jaja!
Te quiero, amiga!

Después sigo, cuando vuelva...

Laura Esponda dijo...

Me pregunto, J., en qué momento esos versos dejaron de ser del viejo para formar parte del todo… ¿Fueron del viejo alguna vez o siempre fueron de otro que los tejió primero? ¿Fueron del viejo alguna vez o siempre fueron míos que los leí después?
Gracias siempre, J., por la poesía…

Lo que decís, Clari, de la escritura es tal cual, es como las fotos. En mi próxima entrada voy a tratar de reflexionar un poco acerca de estos nuevos formatos virtuales que no se parecen a nada anterior pero que, sin embargo, repiten todo lo anterior a un mismo tiempo… Será, pues, un texto autorreferente, casi metalingüístico acerca de qué es hoy tener un blog y de qué hablamos hoy, entonces, cuando hablamos de “escritura”… Ya veremos qué sale…
Gracias, Clari, por el deseo y por los piropos. Nada hay para un docente que la devolución de quien fue nuestro alumno o nuestra alumna. Frente a estos sonidos verdaderos, los que creen que saben lo que es enseñar y aprender, apenas suenan o suenan tan lejos como una vuvuzela después del ébola.

Gracias una vez más a todos por los saludos, cariños, regalos, abrazos, piropos, mimos, besos y etcéteras recibidos en estos dos días!

Laura Esponda dijo...

Querido poeta: un millón de cagaditas de gorrión como usted en defensa de la identidad catalana no me parece moco de pavo (para seguir con las metáforas relacionadas con secreciones del mundo animal) Que si toda la mierda de los gorriones y todos los mocos de los pavos se unieran contra la pulcra y bienaventurada dictadura del ser según los que mandan, haríamos estallar la unidad y nos reconoceríamos en la mirada del de al lado como si fuéramos nuevos, poeta. Y claro que sí: seguiremos diciendo no “hasta con las rodillas” o con “las escaleras mecánicas”, como corresponde!

Con respecto al metegol, no he querido meterme en ese asunto en este balance de medio siglo de vida, no tanto por lo que "destaca" sino por lo que oculta esa habilidad que unos pocos conocen de mí. Pero la verdad es que para que el “balance” sea completo es cierto que debería haber reconocido que todos los años me ganaba en el colegio casi todas las medallas marginales, a las que nadie reconocía mérito alguno, como la de ping- pong, la de metegol y la de paletagol (este último un juego infecto, en verdad) Ni los varones se animaban conmigo en esos juegos como tampoco se me animaban con el tinenti o la payana como la llamaba mi mamá. Alguna que otra vez me traje también alguna medalla de natación y de educación física y más tarde, muchas de voley. Y entonces, nobleza obliga, deberé confesar también que nunca, nunca, nunca gané en mis años de institución escolar una sola medalla de las importantes: ni una sola de Lengua o de Matemática, de Ciencias sociales o naturales, ni de inglés, ni de buena conducta ni de arte, NADA de NADA en relación con aquellas medallas que sí estaban bien valoradas por el entorno social y que estaban destinadas a las “señoritas” que sabían comportarse, estudiar y cumplir con los deberes y que no perdían el tiempo tiradas en el piso jugando con los varones como yo. Por lo cual no supe nunca lo que era portar la bandera en un acto, ni supe nunca de las dulces miradas complacientes de las viejas maestras que sólo tenían para decirme cosas del estilo: “Levántese las medias, Esponda”; “Lávese la cara y las manos, Esponda”; “Mire cómo tiene las rodillas, Esponda, levántese del piso que parece un varón y no una nena.” Y yo no hacía más que preguntarme por qué, qué dios masculino y misógino había decidido que los juegos para nenes fueran tanto más entretenidos que los estúpidos juegos para nenas… En fin, por eso no nombré el metegol, poeta, pero le prometo que tendremos ese duelo algún día.

En cuando a mi vestido de quince, debo hacer una aclaración en su favor (y esto va también para mis amigas de la cofradía): En esa época ese color era toda una novedad que implicaba en algún sentido cierta rebelión (inocente rebelión como corresponde a los 15). De hecho, recuerdo las discusiones con mi tía Delia (que fue quien lo confeccionó) porque era un “color inapropiado”. En esa época, los colores de los vestidos de quince eran blancos o rosados o apenas amarillos o apenas celestes… Nunca de color azul que era un color muy oscuro para la “pureza” de los quince…
En fin, poeta, como siempre un placer conversar con usted y le pido que la próxima vez me la llame a María Eugenia para charlar un ratito. Sospecho que también con ella nos llevaríamos de maravilla!jaja!

Anónimo dijo...

No sé por qué... pero lloro, me hiciste llorar. No sé si estoy sensible o si simplemente leer este recorrido de tu persona me hizo acordar que tengo a la mejor mamá del mundo, la mejor mujer del mundo...

Te amo mami... a vos y a todas tus varias...

Anónimo dijo...

Las secreciones del mundo animal es un tema apasionante, sin duda, pero, continuar con él puede que exceda los límites de este espacio (*) visitado por niñas y niños… (*) ¿frase de Star Treck?
Resulta que hemos tenido una infancia bastante parecida excepto en el vestido de 15, la natación y el voley… lo mío era el fútbol, los libros de aventuras y el tinenti. Bueno, infancia, infancia, tampoco, que yo continué jugando al tinenti hasta los 20 años.

Medallas: jamás me han dado una medalla salvo si contamos las del catecismo.

Juegos de mujeres y/o de hombres: inevitablemente recuerdo un chiste de Eugenio:

-¿Aquí venden juegos de sábanas?
-Sí
-¿Tienen el reglamento?

En fin, lo cierto es que también me veo un poco como un superviviente a mi infancia y a mi adolescencia.

A la bruja de María Eugenia ya te la traeré algún día, quizá a jugar a la rayuela o a algo infinitamente más perverso, como el ludo o el ta-te-ti.

Saludos
H

Lili Adán dijo...

FELIZ CUMPLE LAURA!!!! me siento absolutamente identificada.
Yo cumplí mis "primeros 50" en diciembre. Medio siglo de historia no es poca cosa.
Y como a vos, también se me dió por buscar fotos, creo que tuve la necesidad de reconocer o redescubrir el camino que me trajo hasta aquí y a la vez, rescatar aquella niña inocente que permanece y me habita, porque verdaderamente, la sensación de los cincuenta no se parece a esa imagen mítica fantaseada.
Existe una palabra que me encanta y diría que me define en esta instancia. Me gusta pensarme y sentirme VETERANA, habla de una experiencia que muy lejos de ponerme en "desuso" me habilita con autoridad. Desde esta concepción te doy la bienvenida veterana!!!!!!
Un fuerte abrazo.

Lili Adán dijo...

Te dejo en el blog el mail que te mandé para que cuando seas algo más que veterana, te lo lean tus nietos. jajaja!!!!!
Brindo por los cincuenta que comenzamos a recorrer!!!
Besos!!

Laura Esponda dijo...

Hola, Manu, hijísima! Si de algo no hay que lamentarse en la vida es de la sensibilidad. Aunque la sociedad hace muuuuchos esfuerzos por alejarnos de los sentidos, la naturaleza y el mundo sensible, todo eso es lo que nos conecta con la vida, con la vida que vale la pena ser vivida, así que bienvenidas las lágrimas de la mejor hija del mundo (también tengo la suerte de tener el mejor hijo)

Gracias, Lili! Está bueno eso de ser "veterana". Mirá cuando ya no tenga ni ojos para leer todo esto y mi nieto me pregunte: "Abuela, quién era esta Lili que intuyó que algún día iba a leerte este bodrio?" Las cosas que voy a tener para contarle!! jaja!!
Un abrazo!

lafrasca dijo...

Mi querida amiga!!!
TARDE PERO SEGURA..... JAJAJA
Bienvenida al club de los 50...
qué lindo el número 5, no te parece?
Como dijeron por ahí... ahora los 50 no son lo mismo que años atrás, hoy una mujer de 50 esta tan fuerte como una de 20 (a la fuerza??? jajaja)
No se si a la fuerza o por determinación propia, lo que sé es que a esta edad estás espectacular tanto en cuerpo como en alma (a pesar de la tecnología...) y que para mi, es un orgullo hablar de MI amiga Laura.
Felicidades negrita!!!

Laura Esponda dijo...

Gracias, tanita! Qué bueno leerte por acá aunque ya estuvimos festejando el sábado hasta... qué hora era, tana? Era casi de día! Qué bien la pasé rodeada de la gente que quiero!
La verdad que sí: los 50 son una linda edad, sobre todo si se la compara con los 60, los 70 o los 80y si no se la compara con los 40,con los 30 o con los 20! jajaja! Las cosas que decimos para conformarmos y sobrevivir!
Te quiero, tanita!

Anónimo dijo...

...

Eleonora Eberle dijo...

Qué hermosas fotos para ilustrar hitos de la que fuiste.
Me fascinan las hermanitas en la playa, la sonrisa enamorada de la foto de casamiento con ese melenudo y la cara de Manuelita traviesa en la que estás con tus hijos.
Muy linda manera de festejar una vida llena de amor.
Besos y hasta siempre.

Laura Esponda dijo...

Gracias, Lili! Otra especialista en fotografía! Ahora que lo pienso... no es casual tampoco que esté rodeada de fotógrafos! jaja (si me agarra mi analista...)
Un abrazo, Lili!

emeygriega dijo...

¿con esa carita 50 pirulines?
Enhorabuena, Laurita.
Es tan gustoso intercambiar opiniones con vos, aprender leyéndote...
A mí me falta un rato -no tan largo tampoco- para ese número, pero soy de tu camada de mujeres y me siento tu amiga virtual.

Chin chin, linda.

Laura Esponda dijo...

Gracias, Mariana, por esa amistad virtual! Brindo con vos desde algún lugar de este laberinto increíble que es Internet y que nos hace conocer gente que de otro modo no conoceríamos jamás.
Un fuerte abrazo cincuentañero!