"En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pen, opta -simultáneamente- por todas..."

lunes, 7 de mayo de 2012

¡Chau, linda!

Emma, mi bella perra siberiana, se murió esta mañana.
Emma que se escribe con "mm", no porque soy una estúpida tilinga, sino porque quisimos homenajear a una de mis heroínas de infancia: la encantadora Emma Peel de Los vengadores...
Es que Emma, mi Emma, era tan linda y adorable como aquella Emma cuya belleza dolía de tan bella, cuyo encanto encantaba de tanto encanto...
Emma se murió esta mañana después de casi doce años de ser parte del barrio y de la casa, del jardín y del patio, de la historia familiar... 
Ariel y yo recorrimos el jardín y elegimos un lugar. Mientras él cavaba, yo cebaba mate: 
—¿Te acordás dónde está Raisa?— preguntó Ariel como para distraer al dolor.
—Allá, al lado de la pileta... ¿o allá está Krashiba?
—Sí, ahí está Krashiba, y más acá está Johny Tolengo. Abajo de la pieza de Manu está Cosme y más adelante, cerca del pino, están algunos de los gatos,  Edgar, Allan y Poe, los negritos... Y Roxi y Gatalina...
Mientras las voces del jardín iban armando la historia familiar, una vez más dijimos"chau", llorando como dos boludos. Otras y otros bichos vendrán a engrosar la historia y la memoria de la familia. Ninguna muerte impedirá que los sigamos queriendo aunque una parte de nosotros se vaya definitivamente con ellos...
Chau, Emma con doble m; chau, linda!
Hasta la próxima vida. 


11 comentarios:

Eleonora Eberle dijo...

"Los ojos del perro siberiano", ese es el título de una novela de Antonio Santa Ana, que lo más acertado que tiene es su título. Yo la compré por el título, por supuesto. Porque el que tiene un perro de esta raza se pasa la vida buscando explicaciones a este raro fenómeno. Sin duda los siberianos son el eslabón perdido entre el lobo de las estepas y el perro doméstico. Tener un siberiano es tener un pedacito de bosque, de montaña nevada, de aullidos a la luz de la luna... pero también es tener un compañero fiel, unos ojos expresivos que siempre nos quieren decir algo, una belleza estremecedora y exótica.
Siempre agradezco el día en me trajiste a mi eterno cachorro, del que me enamoré perdidamente, tan parecido a Emma, casi como dos gotas de agua.
Nunca tuve que enterrar una mascota. Don Gato, nuestro primer gatito, un día desapareció, algunos dicen que los gatos se esconden para morir.
Admiro la entereza y el amor con el que hablás de tus animales.
En este momento te mando un abrazo enorme y todo mi amor.

Otra dijo...

"Te pregunto otra vez ¿Irías a ser muda que Dios te dio esos ojos?"
Besos para los cuatro, pero sobre todo, para ustedes dos.

Anónimo dijo...

No digas adiós, aunque lo pierdas todo, no mientras te quede un soplo de vida. ¿Para qué decirlo? ¿por qué darle otra ventaja al ventajero? El adiós siempre está allí, nació el mismo día que nacimos. Di: “te recuerdo” Eso a la muerte siempre le ha jodido.

Viejo poema que utilizo en momentos difíciles y que hoy repito y transcribo:

“A la velocidad de la luz de una vela
recorro el segmento de piel que nos separa.
Sin querer, recuerdo al mundo
y sus distintas humedades...
(Piensa que mañana todo podrá ser posible).”

H.
Diciembre de 1984


P.D.: También Ema es Emma en català… pronunciando las dos “m” lo que lo convierte en un nombre rotundo, y es, precisamente, el nombre de la también rotunda hija de unos amigos de la que he sido (¿seré aún tan perdido como ando?) su quinto abuelo…

Julieta dijo...

Que hermoso lo que le escribiste a Emma. Estoy segura que debe estar en algún arco iris haciéndole travesuras a San Roque! Afortunada Emma y afortunados ustedes por haber compartido durante doce años un amor tan puro y tan noble. Que bueno que esos seres maravillosos formen parte de nuestras familias generando un vínculo y un amor tan grandes que como vos decís, con su partida una parte de nosotros se va definitivamente con ellos.

Besos y abrazos míos y de Mica.

Laura Esponda dijo...

Gracias,Lili. Es verdad lo que decís de los siberianos. Enterramos en el jardín a tres generaciones: Krashiva,la abuela; Raisa,la mamá y ahora,Emma,la última... Ahora se cortó porque uno vive tan apurado que se nos fue pasando el tiempo y cuando quisimos hacerla tener cría, ya era grande y representaba todo un riesgo. Y sí, los siberianos son especiales, muy especiales...

Es que Emma hablaba a través de esos ojos, Luz! Como dice Lili, eran tan expresivos que sabías exactamente qué quería o qué no quería...

Poeta: Por eso elegí "chau" y no "adiós". No sé, el "chau" tiene algo de "enseguida vuelvo", ¿no?
Gracias, poeta, por el poema.

Hola, Juli! Gracias, amiga. Avisame cuándo sacamos a correr a esa gorda de Mica que así obesa como está no va a conseguir novio, che! jaja!

Ya estamos buscando otra siberiana que no reemplazará a Emma, como Emma no reemplazó a Raisa ni Raisa reemplazó a Krashiva, pero que vendrá a alegrarnos la vida como también lo hicieron ellas...

Y gracias a todos y todas los que nos mandaron sus cariños por mail!

Pao dijo...

No tengo palabras...solo lágrimas...la muerte nos auna en la propia muerte, dicen...
Emma, y tu dolor de hoy, son Zoca y el mìo de no hace tanto y que no puedo superar. Vuelven a brotar las lágrimas reviviendo el mismo duelo, en nuestro caso, ocho brazos cavando, y uno solo y definitivo dolor.
Envidié y odié a todos los que el 29/04 publicaron las fotos de sus bichitos en facebook ¿estaré un poco resentida? jaja
Lo único que sé es que todavía duele demasiado y quise llorarlo con vos

Laura Esponda dijo...

Me pasa lo mismo, Pao, cada vez que surge el recuerdo, cada vez que, con Ariel le decimos Emma a Branca, todo vuelve a empezar. Hasta a Manu le dije Emma el otro día... Y encima, Ariel también está rellorón...
En fin, la muerte no nos va a ganar. A pesar de que, después de siete días de internación, dije que no quería más perros, al segundo supe que de ninguna manera era así. Quiero perros y gatos y loros y ardilas y pulgas y garrapatas y cacas en la escalera y pis sobre la manta nueva del sillón nuevo.Contra el dolor y la muerte,ese es el amor y esa es la vida.
Gracias, Pao, por tu llanto que es también el mío!

Anahi dijo...

Vecino: Te puedo decir algo?
Yo: Por supuesto.
Vecino: Cada vez que te veo por la calle caminando con esa perra, vas como si fueras alguien importante.
Yo: No se! Voy feliz. Es mi perra... y estoy orgullosa de tenerla!
Vecino: Cualquiera tiene un perro!
Yo: Pero no cualquiera crea un vínculo como el nuestro.
Vecino: Bah!!! No será mucho?
Yo: No creo. Yo siento que "hoy" sé quien soy gracias a ella.
Vecino: Que? Dejá de decir boludeses! Es solo una perra!
Yo: Es mi experiencia de vida... pero dejá... tomalo como de quien viene.
Sé que Emma tampoco fue solo una perra. Un abrazo a los cuatro!

Laura Esponda dijo...

Parece mentira, pero todavía hay gente que piensa que los animales son sólo eso: animales.
Así como desconfío de la gente que quiere más a los animales que a los seres humanos (Ejemplo: esos que se lamentan por el maltrato de un perro pero que insultan a un chico porque les quiere limpiar el vidrio del auto) también desconfío de esta gente sin sensibilidad alguna para entender que un perro, un gato, un loro o una tortuga son capaces de darnos tanto amor como nosotros jamás seremos capaces de entender...
Gracias, Anahí, por tu anécdota.

Anónimo dijo...

Uy, profe, que garron... Cuanto lo siento!
Un fuerte abrazo.
Cristian

Anónimo dijo...

Ah, el sabado voy a ver El último elvis. Despues le cuento...