"En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pen, opta -simultáneamente- por todas..."

martes, 2 de octubre de 2012

Días de vinilo: una reivindicación del lugar común


Los discos de vinilo son ya casi un lugar común de la nostalgia. Si a esto le agregamos el clásico final feliz de la comedia de amor,  una historia de cuatro amigos cercanos a los cuarenta, unidos por la música y por sus frustradas relaciones con el sexo opuesto y la trillada asociación de seguir- insistiendo-en-la-música con la incapacidad de madurar y, contrariamente,  casamiento o formalización de pareja  con  el pasaje a la adultez, el resultado podría llegar a ser desolador… Y sin embargo, el resultado es una comedia exquisita, por momentos desopilante, que coloca al lugar común en el centro de la escena para darlo vuelta y convertirlo en objeto de disección.
Días de vinilo, la nueva película de Gabriel Nesci (Ver trailer aquí) es una comedia inteligente, con un guión impecable y actuaciones sobresalientes que nadie debería dejar de ver (quien haya visto la serie televisiva Todos contra Juan del mismo realizador, podrá ir haciéndose una idea de lo que estoy hablando). Damián (Gastón Pauls), un guionista frustrado anclado en la comedia de amor pasatista, Facundo (Rafael Spregelburd), un ex compositor dedicado a vender parcelas en un cementerio privado, Marcelo (Ignacio Toselli), un John Lennon petiso y desarticulado, empecinado en ganarse un viaje a Liverpool a través de la competencia de su banda tributo, y Luciano (un impecable Fernán Mirás), un disk jockey obsesivo y paranoico que tiene un programa de radio, son los protagonistas de esta historia coral que dialoga a un tiempo con Woody Allen y con Abel Santa Cruz.
Damián, abandonado por Ana  (Carolina Peleritti), una fría y calculadora crítica de arte, conoce a Vera (una adorable Inés Efrón), sencilla y hasta naif que se atreverá a destrozar su nuevo guión desde el punto de vista del espectador común. La obvia parodia de las relaciones entre artista, crítica, mercado y público se ponen en evidencia a través de este personaje cuyo guión termina siendo, además, una especie de puesta en abismo de la propia película.
Por su parte, Marcelo, obsesionado por hacer funcionar su banda, cuyo único miembro vitalicio es él mismo, conoce de pronto a una colombiana con rasgos orientales, cuyas iniciales son Y.O. y ya no podrá salir de la encrucijada entre seguir sus sentimientos o continuar trabajando para la banda.
Luciano, enamorado obsesiva y patológicamente de Lila, una sensual y exitosa cantante de rock (Emilia Attias), que lo denigra permanentemente a través de todas y cada una de las formas que encuentra para hacerlo, sufre temporariamente una pérdida total de audición, que le niega la música, el único vínculo verdadero que puede establecer con la realidad.
Finalmente, Facundo es el único que ha sido capaz de mantener un vínculo amoroso durante más de diez años con Karina (Maricel Álvarez), la típica novia dominante y decidida con la que está a punto de contraer matrimonio. Pero claro, la “formalidad” le ha significado a Facundo la pérdida de la sensibilidad artística y lo ha convertido en un buen vendedor de la muerte.
Párrafo aparte merecen las intervenciones de Leonardo Sbaraglia como Leonardo Sbaraglia en busca de un guión que lo represente en sus diálogos con Pauls. Imperdibles.
A pesar de cierta recurrencia en los estereotipos femeninos que insisten en la existencia de mujeres ángeles (Efrón, Álvarez) y de mujeres demonios (Attias, Pelleritti), Días de vinilo logra hacer del lugar común un objeto artístico digno de las mejores comedias. Los guiños permanentes al mundo de la música de los setenta y los ochenta, la parodia bien lograda de las comedias de amor norteamericanas, la pregunta por las relaciones entre crítica y artista, entre artista y público, la puesta en abismo de la propia comedia y, por sobre todo, las enormes actuaciones y el excelente guión de Gabriel Nesci son los ingredientes que hacen de esta película, la prueba de que el cine argentino es también capaz de hacer excelentes comedias.
No se la pierdan.
Hasta la próxima.

Próxima entrega: Cornelia frente al espejo de Daniel Rosenfeld.

4 comentarios:

Sofía dijo...

No vi la película pero no debe ser facil hacer una crítica tan interesante de una comedia. Me dio ganas de verla. Gracias.
PD. Por que es tan dificel poner ese maldito código para dejar un comentario? Probé tres veces y no me lo acepta. Pruebo una vez más...

Elsa dijo...

La vi, Laura, me morí de risa! Excelente comedia y excelente comentario. Tiene algunos tics dle psicoanálisis (por eso hablas de Woody Allen?)El pobre Pauls que, inconscientemente, no sabe como hacer para perder ese guion tan malo, en el fondo el sabe que es malo... Después, la colombiana que quiere conectar al Lennon con la madre, Mirás que se enamora de las mujeres más imposibles para el... Impresionante la actuacion de Mirás, lloré literalmente de risa.
En fin, me encantó la peli

Eleonora Eberle dijo...

Me encantó tu comentario sobre esta comedia que es super recomendable. Para los seguidores de "Todos contra Juan" o los que quieran simplemente pasarla bien, es una película con muchos aciertos como bien los destacás vos.
Coincido con Elsa en que el papel y la actuación de Mirás son lo mejor.
Para ver "Cornelia frente al espejo" vamos a tener que movernos hasta el Patio Bullrich, ja, ja... pero lo prometido es deuda, espero ese nuevo comentario en tu blog. A mí también me intriga que habrán hecho con este cuento tan enigmático de Silvina que es puro diálogo. Un abrazo y hasta la próxima.

Cristian dijo...

Sigo su agenda profe y ya me vi las dos: Infancia clandestina me encantó y estuvo bueno haber leido antes su comentario porque entre en la película de otra manera.
Dias de vinilo la vi antes de leerla y me maté de risa, me encantó. Los diálogos entre Gastón Pauls y Sbaraglia, como dice usted, no tienen desperdicio. También me encanto la chica que hace de Vera, no la conocía.
Bueno, espero su entrada de Cornelia, esa no me entusiasma demasiado por lo que estuve viendo