"En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pen, opta -simultáneamente- por todas..."

jueves, 16 de septiembre de 2010

Soy estudiante secundario, soy el futuro...

Yo soy un estudiante del Normal N° 7 de la Ciudad de Buenos Aires, tengo 16 años y participo en la toma de colegios para exigirle al gobierno de Macri que se ocupe de la educación. Hoy, si me preguntan quién es Videla, voy a saber contestar, no como hace diez años; hoy, si me preguntan qué fue la noche de los lápices, voy a saber contestar, no como hace diez años; hoy, si me preguntan quién es el ministro de educación, voy a saber contestar, no como hace diez años...
Hoy por mi voz hablan quienes hablaban 34 años atrás..

Me llamo Claudio de Acha y me dicen “el colorado”. Nací en Necochea hace 17 años y voy al Colegio Nacional de La Plata. Me gusta mucho leer, tal vez por eso soy bastante tímido y me cuesta
relacionarme con las chicas.

Yo soy María Clara Ciocchini, pero me dicen cariñosamente “la cieguita”
porque uso lentes. Tengo 18 años y nací en Bahía Blanca donde me afilié a la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y, junto con mis compañeros cristianos del grupo “La pequeña obra” di apoyo escolar y sanitario en villas miserias de mi ciudad natal. Un día, el año pasado, vinieron a buscarme a mi casa los señores de la Triple A local. Yo no estaba. Para que no me mataran me fui a estudiar a La Plata…

Yo soy María Claudia Falcone , tengo 16 años y estudio Bellas Artes en La Plata. Soy la abanderada. Junto con mi amiga María Clara, colaboramos con tareas de educación y sanidad en las villas. En eso nos parecemos aunque en otras cosas seamos tan diferentes. A mí me gusta verme linda y estoy orgullosa de mis ojos celestes y mi flequillo lacio. Me gusta ir a bailar pero a mi novio que es medio hippie no le gusta tanto. Me gusta leer a Benedetti y escuchar a Sui Generis… Me cuentan que hoy una escuela de Palermo fue bautizada con mi nombre por los estudiantes…

Soy Francisco López Muntaner, tengo 16 años y mis amigos me dicen “Panchito”. Soy hincha de Gimnasia y participo junto con mis compañeros de Bellas Artes en la Unión de Estudiantes Secundarios. Con María Claudia, que es nuestra líder y nuestro referente, hacemos trabajos voluntarios en barrios carenciados. Creo en una distribución más justa de la riqueza y milito por la justicia social.

Mi nombre es Horacio Ungaro y tengo 17 años. Mis hermanos mayores me dicen “mi hermanito” pero no entienden que hace un año crecí de golpe cuando asesinaron a una compañera que admiraba con el alma: Mirta Aguilar, le faltaban dos materias para recibirse de abogada. Escribí en mi habitación: “Vive tu vida, hermano mío, pero también vive la mía”. Estudio en el Normal N°3 y me va muy bien en las materias: Tengo varios cuadros de honor. Tengo lindos ojos verdes pero muchas pecas, por eso tal vez soy tan tímido. Me encantan los deportes y nado en el club Universitarios desde muy chiquitito. Quiero estudiar Medicina como mi hermana Marta y soy profesor de Francés, idioma que estudio desde los 6 años. Me encantan la filosofía y los temas sociales, es sobre lo que más me gusta leer en el escaso tiempo libre que me deja el colegio y la militancia en la Unión de Estudiantes Secundarios (a la que pertenezco desde hace 2 años): con mis compañeros, vamos tres veces por semana a los barrios carenciados donde ayudamos a los pequeños que tienen menos que nosotros con la tarea escolar.

Me llamo Daniel Racero, pero me dicen “Calibre”. Tengo 18 años y soy afiliado de la Unión de Estudiantes Secundarios del Normal N°3 de La Plata. Con mi amigo Horacio Ungaro salimos a hacer campañas de vacunación en los barrios carenciados, trabajamos en la recuperación de viviendas y brindamos apoyo escolar en las villas. Hoy escribí en mi cuaderno: “Encontré una trinchera para luchar por una causa justa”

Soy estudiante secundario, soy el futuro...

Hasta la próxima.

6 comentarios:

emeygriega dijo...

Claro que son el futuro, lo seguirán siendo siempre, los de los bastones, los de los lápices y los que ahora mismo están luchando en la plaza y en el aula.

¡Vivan todos ellos, Laura!

Anónimo dijo...

Que buena nota, casi me hace llorar... esa primera persona es terrible, me sentí uno de ellos como nunca. Gracias.
Cristian

Laura Esponda dijo...

Claro que sí, vivan todos ellos, Mariana. Qué bueno que se recupere la militancia: la del cuerpo, la virtual... Es un fenómeno lo que está pasando en la red con la militancia.

Gracias, Cristian, por estar siempre acá y gracias a todos aquellos que me dejaron sus calurosos comentarios en Facebook: Paola, Marcelo Cabrita, Liliana Adán, Clarisa, el Negro César, mi hijísima Manu y tantos otros...
Como ya contesté ahí: "¡Gracias, gente, por leer! A veces andamos tan a las apuradas que no nos detenemos siquiera a respirar, cuánto menos a leer! El día que nos falten las palabras, nos habrán derrotado.

La Buena Pipa dijo...

No nos faltan las palabras ni los gritos. Cuando nos quitan la voz, queda el eco de la voz (como dice Rulfo) "UNTADO" en las paredes.
Triste,
LBP

Laura Esponda dijo...

Nati linda! Qué contagiosa es tu felicidad! Carpe diem!

Anahí dijo...

Ojalá llegue el día en que todos nos demos cuenta de la importancia de que existan los que luchan...